13 Comidas que no debes congelar: consejos de expertos para ahorrar tu dinero y tiempo
- 01 De 13: lechuga y verduras blandas
- 02 De 13: verduras y frutas frescas
- 03 De 13: huevos
- 04 De 13: aguacates
- 05 De 13: café
- 06 De 13: alimentos fritos y toppings de pan crujiente
- 07 De 13: mostros lácteos
- 08 De 13: papas
- 09 De 13: pasta y arroz cocido
- 10 De 13: ensaladas con mahonesa
- 11 De 13: salsas y salsas de cacahuete
- 12 De 13: alimentos en latas o botellas
- 13 De 13: algunos espes
01 De 13: lechuga y verduras blandas
Algunos alimentos con alto contenido de agua, como la lechuga y las hojas verdes blandas, no mantienen su forma y textura después de congelarse y descongelarse. Si no los vas a usar en salsas o smoothies, es mejor evitar congelarlos.
02 De 13: verduras y frutas frescas
Evita congelar cualquier verdura o fruta que desees comer fresca después. Al descongelarse, su textura nunca será la misma. Una excepción son las guisantes, que se pueden congelar y luego usar en salsas.
03 De 13: huevos
No es recomendable congelar huevos, ya sean crudos, cocidos o en sus cascarones. Al congelarse, el interior se expande y los cascarones se rompen. Mejora la preparación de huevos justo antes de comerlos.
04 De 13: aguacates
Al igual que las manzanas se vuelven marrones al dejarlas a temperatura ambiente, algunos alimentos se descomponen fácilmente. El aguacate es uno de ellos, ya que se vuelve marrón y descolorido al descongelarse. Si debe congelar un plato con aguacate, elimínalo antes y agrega uno fresco al servir.
05 De 13: café
Un error común es creer que congelar café ayuda a mantenerlo fresco. En realidad, el congelamiento desaprovecha parte del sabor y aroma del café. En su lugar, almacénelo en la nevera o a temperatura ambiente.
06 De 13: alimentos fritos y toppings de pan crujiente
Los alimentos fritos o con topping de pan crujiente pierden su textura característica al congelarse y descongelarse. En lugar de eso, fríe o agrega topping de pan fresco justo antes de servir cualquier plato preparado con anticipación.
07 De 13: mostros lácteos
Excepto los quesos duros, no es seguro congelar leche, yogur, crema, suero de leche, queso blando u otros productos lácteos. Al descongelarse, se separan y cambian de textura y consistencia, volviéndose inedibles.
08 De 13: papas
No congeles papas crudas, ya que se vuelven blandas y grumosas al descongelarse. Sin embargo, las papas cocidas se pueden congelar y rehogar después sin problemas.
09 De 13: pasta y arroz cocido
Aunque sea tentador congelar la pasta o arroz sobrante, no vale la pena. Al descongelarse, la pasta y el arroz se vuelven pegajosos y sin sabor. Una excepción es la lasaña previamente horneada, que se puede congelar y servir caliente.
10 De 13: ensaladas con mahonesa
La mahonesa y otros productos similares, como la ketchup, se vuelven grumosas y espesas al congelarse y descongelarse. Para preparar estas ensaladas con anticipación, congele todos los ingredientes excepto la mahonesa y la agregue al servir.
11 De 13: salsas y salsas de cacahuete
Los alimentos como la leche de cacahuete que aportan cremosidad a los platos no se conservan bien al congelarse. Al descongelarse, se vuelven grumosas y menos cremosas. En lugar de eso, prepara las salsas con anticipación y agrega el ingrediente cremoso justo antes de servir.
12 De 13: alimentos en latas o botellas
No congeles nunca una lata o botella de alimentos, ya que al congelarse, los líquidos dentro expanden su volumen y pueden hacer explotar el envase. En su lugar, almacénelos en un lugar fresco y seco.
13 De 13: algunos espes
Algunos especies, como clavos, pimientas y polvo de ajo, pueden perder su sabor y aroma al congelarse. Sin embargo, es seguro congelar hierbas frescas como romero y tomillo para usarlas luego en sopas y estofados.
Para congelar alimentos de manera segura, sigue estos tres pasos:
- Verifica que tu congelador esté a la temperatura adecuada. Debe mantenerse entre 0°C y 3.3°C (-32°F y 27.9°F).
- Usa contenedores ahermados, como vidrio o plástico BPA-free, y deja un poco de espacio vacío para que los alimentos se expandan al congelarse.
- Etiqueta claramente los contenedores con la fecha y el nombre del alimento, y revisa periódicamente si los alimentos aún son comestibles.
Recuerda que cada alimento tiene un tiempo óptimo de conservación en el congelador. Utiliza aplicaciones como la de la USDA para obtener recomendaciones específicas.